
Los revestimientos de piscinas constituyen una de las decisiones más significativas al momento de construir una piscina. Esto se debe a que, además de influir en la apariencia estética de la piscina, también desempeñan un papel crucial en su limpieza y mantenimiento.
Revestimiento porcelánico:
El gres porcelánico se ha convertido en un material muy popular, conocido por su gran durabilidad y su atractivo visual impresionante.
Lo que realmente destaca para quienes eligen este material es la variedad de modelos, colores, diseños y texturas disponibles. Gracias a esta diversidad, es el revestimiento ideal para adaptarse a cualquier estilo, ya sea contemporáneo, clásico o mediterráneo.
Revestimiento gresite:
El gresite se ha convertido en uno de los revestimientos más populares para piscinas, gracias a su durabilidad y confiabilidad.
Este material vítreo destaca por su alta resistencia a la humedad, a las variaciones de temperatura y a los diversos productos químicos necesarios para el mantenimiento de las piscinas.
A diferencia de un azulejo, el gresite no se elabora con arcillas cocidas, sino que se fabrica a partir de cristal plano, sometido a altas temperaturas.
Este método de producción le confiere una gran longevidad y lo mantiene inalterable con el tiempo.
Entre sus ventajas, podemos mencionar su resistencia, su estética elegante y refinada, así como su amplia capacidad de personalización.
Sin embargo, su principal desventaja es que su precio es más elevado en comparación con otros tipos de revestimientos para piscinas.